Anterior al año 1963 eran distintos grupos de amarradores
asignados por los distintos consignatarios los que se encargaban
de las tareas de amarre y desamarre en el interior del puerto.
A partir de esa fecha, a instancias de la Comandancia Militar
de la Marina se tomó la decisión de regular
dicha actividad formalmente, para lo que se creó
un único grupo de amarradores integrados por el personal
que trabajaba anteriormente y que fueran capaces de realizar
un esfuerzo laboral y económico, para poner a disposición
del Puerto lanchas de servicios.

En el año 1980 era necesario su identidad
jurídica y pasó a ser una Sociedad Anónima,
hasta el año 1992 que por normativa legal se constituyó
en Sociedad de Responsabilidad Limitada hasta nuestros días.